Las frutillas dulces y jugosas son una verdadera recompensa para el jardinero. Todos sabemos que las fresas que venden en el supermercado suelen ser ácidas y con una rara textura granulada, esto es así porque son arrancadas de las plantas antes de tiempo, justo cuando iba a comenzar la conversión del almidón a azúcar, pero las grandes cadenas no pueden esperar al momento apropiado para enviar las fresas a los puntos de venta. Por eso vale la pena que tu siembres tus propias plantas de fresas. Estas plantas necesitan luz de sol, un suelo arcilloso y el ph del suelo debe ser ligeramente ácido a neutro.