martes, 21 de febrero de 2012

Un minicurso de rosales



El sábado asistí a un minicurso sobre rosales, y digo "mini" porque su duración fue de dos horas, pero la profesora -encantadora, por cierto- nos ofreció muchísima información y con sus conocimientos e interés hizo que el curso pareciese eso, un curso en toda regla.

Es uno de los cursos gratuitos que ofrece Jardiland, el vivero al que suelo acudir a comprar mis plantas. Tengo la gran suerte de vivir muy cerca, así que muchas veces acudo caminando y me doy una vuelta por la tienda, ¡acompañada de mi perro! (también es uno de los poquísimas tiendas donde admiten mascotas ¡bien por ella!).

El hecho de que el curso fuese gratuito me tenía un poco sobreaviso. Reconozco que pensé que quizá tratarían de vendernos algo, o al menos sería una manera de hacer propaganda, algo que, por otra parte, sería lógico. Hoy por hoy, difícilmente encuentras cursos "gratis". En absoluto fue así, la profesora se dedicó a darnos información básica para conocer los rosales y, como guinda, sortearon tres rosales entre los asistentes (eramos alrededor de 20 personas), así que pasé una mañana de sábado muy maja.

Jardiland tiene tiendas en diferentes provincias. Os animo a entrar en su página web  (http://www.jardiland.es/) y ver qué cursos ofrecen. Creo que os resultarán muy interesantes.

Como tuve la buena idea de llevarme un cuadeno y un boli -soy muy despistada y hoy no me acordaría de casi nada- apunté bastante información, que es lo que quiero plasmar en esta entrada.... estoy segura que me vendrá muy bien recordarla... trataré de redactarla como si la estuviera narrando...¡no sé yo, no sé yo cómo va a salir esto!...

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La profesora comenzó aclarando una cuestión.... no hay planta "vulgar" sino popular. A veces, cuando hablamos de plantas conocidas (puso como ejemplo el geranio), caemos en el error de menospreciarlas precisamente por ello. Jamás una planta será vulgar sino popular. Tomando como ejemplo el geranio y el rosal, ambas son muy conocidas, pero ninguna de ellas es "mejor" o "peor" que la otra. Precisamente, la inmensa variedad de plantas que existe nos ofrece la posibilidad de elegir, pero no desechemos las demás tachándolas de "vulgares". No hay planta vulgar.... (por cierto, esta aclaración me encantó. Opino como ella, en la naturaleza no hay absolutamente nada vulgar).

Los rosales son plantas arbustivas, leñosas. A veces nos equivocamos al ver una planta joven y pensamos que es una herbácea porque la vemos toda verdecita, pero en cuanto va creciendo vemos su tronco; sería el caso del romero, por ejemplo, es una planta leñosa.

Y es una planta de hoja caduca (creo que eso lo sabemos todos). Una curiosidad que también nos contó para "abrir boca" fue que el fruto del rosal tiene el triple de vitamina C que la naranja y, de hecho se está introduciendo en la nueva cocina.

También nos quitó "miedos": el rosal es una planta muy fuerte. Quienes piensan que es una planta delicada se equivocan. Cogen muchas enfermedades, es cierto, pero también las superan y siguen adelante. Además no es exigente, no requiere una tierra especial y en cuanto a los cuidados, basta tener claros algunos conceptos -por ej. el riego- para poder cuidar estupendamente los rosales y que crezcan saludables.

Antes que nada, nos dijo que hay que conocer tres términos: PATRÓN, INJERTOS, HIBRIDAR.

El PATRÓN es la planta de la  que se hace servir, la parte subterránea -que es la que da la fuerza- para que la planta sea fuerte. En el rosal, se utiliza el rosal silvestre -rosa canina-. A partir de éste (que da la fuerza a las raíces) se hacen los INJERTOS (en primavera, que es la época vegetativa). El injerto consiste en injerir una planta dentro de otra, dejando una yema, que da la fuerza. Y por último, HIBRIDAR consiste en mezclar dos plantas del mismo género y diferente especie.

TIPOS DE ROSALES:

- Según el INJERTO:

de pie bajo (el injerto en la base);

de pie medio (el injerto a 50-60 cms. de la base)

 de pie alto (injerto a 1,50 m. aprox. de la base).

- Según la FLOR:   



 Híbridos de té: de un tallo sale una rosa grande (8-12 cm)


Grandiflora: en un tallo salen de 2 a 4 rosas (menos grandes que el anterior).
   
Hay variedades que no tienen que ver con el injerto o la flor -se dice que hay más de 25.000 variedades de rosales-. Su nombre lo pone el "obtentor" (así se llama al jardinero que hace el injerto y obtiene la planta. Éste puede elegir, por ejemplo, el nombre de su esposa a la hora de poner nombre a un rosal). Hay variedades muy conocidas, como la crysler imperial (rosas rojas, aterciopeladas y perfumadas). Por eso, en la elección del rosal no se tiene en cuenta únicamente su olor. A modo de ejemplo, para pérgolas podemos elegir rosales trepadores. Para que sirva de separación, elegiríamos rosales paisajísticos, etc. etc

Es cierto que lo primero que nos viene a la mente es el perfume de una rosa, por lo que la primera elección que debemos tomar es si lo queremos oloroso o no. Si sólo vamos a tener un rosal, quizá sea mejor elegirlo con olor para no privarnos de su aroma. ¿Cómo saber si el rosal que elegimos es oloroso o no cuando no ha florecido todavía?. En el etiquetado: si no pone nada, siempre es sin olor; si es oloroso, tiene que indicarlo expresamente.


CUIDADOS:


Tierra: poco exigente, basta una tierra universal. Es cierto que existen tierras preparadas específicamente para rosales, y están muy bien, pero si usamos una tierra "normalita" no pasa nada.


Riego: aquí es donde debemos tener más cuidado. El rosal soporta mejor la sequía que el exceso de riego (en general, todas las plantas -excepto algunas como los helechos, calas, lirios- prefieren "pasar sed" a "ahogarse". Tendemos a regarlas demasiado). Por tanto, no encharcarlo.  ¡Ojo!, recién comprada tenemos que regarla un poco más -en el vivero están como en una incubadora- para que poco a poco se vayan habituando a su hábitat nuevo. Regar siempre a pie de suelo, nunca en las hojas (provoca hongos). Todas las plantas necesitan más riego cuando están en período de floración -época vegetativa-, así que regaremos más cuando tenga rosas.

Trasplante:
Si es un rosal en cepellón, se puede trasplantar en cualquier momento del año, excepto en los meses calurosos.

Si es un rosal a raíz desnuda sólo puede plantarse en invierno, porque es cuando las raíces están en período de "descanso".

 En cuanto al espacio que la planta necesita, la gente se confunde mucho. Creen que un macetero largo y ancho es suficiente. El rosal necesita mucha profundidad para sus raíces. Si lo plantamos directamente en el suelo no hay problema, pero si es en un macetero, debemos buscar uno que sea alto.

En cualquier caso, la raíz y la copa han de estar equilibradas, así que podemos cortar un poco las raíces, siempre que hayamos podado la parte de arriba.

Abono:
La sabiduría popular habla de tres santos, para recordar las fechas de abono: San José (19 marzo), San Juan (24 de junio) y San Miguel (29 de septiembre). Esto tiene su explicación: en marzo, porque es el comienzo de la primavera; en junio, porque la planta está en pleno "esfuerzo"; y en septiembre, para prepararse de cara al invierno.

Si abonamos con estiercol (sobre todo gallinaza y oveja) debemos tener cuidado porque puede quemar las raíces del rosal, por eso debemos rebajarlo en agua.

En el abono de septiembre se hace una "entrecava" previa, para mover un poco el terreno de la superficie


PODA:

El rosal es una planta que agradece la poda. Cuanto más lo podamos, más nuevos brotes saldrán y por tanto más rosas, porque el rosal es una planta que florece a rama nueva.

Muchas personas opinan que podar una planta es "maltratarla" y no es así.  Los rosales en particular necesitan podas -bien hechas, claro está- para crecer sanos y frondosos. Si el rosal no se poda va envejeciendo y deja de florecer.

Eso sí, hay que tener cuidado con el tipo de poda que hagamos. Una planta que es muy añosa y que nunca ha sido podada puede llegar a morir si -de un día para otro- la sometemos a una poda drástica.

La poda supone una "herida abierta", por lo que suele aplicarse una cera cicatrizante para evitar que sea una  puerta abierta a enfermedades. Esta cera puede sustituirse por barro, arcilla... y no es necesaria en pequeños cortes. Como regla general, cuando la herida sea de 3 ó 4 cm. de diámetro, se aplica cera.

Cómo podar: siempre haciendo un corte biselado, nunca recto, al revés de donde está la yema y a una distancia de 1 -1,5 cm. La forma del corte es para que en caso de lluvia la pendiente evite que caiga el agua
en la yema.

 

En la imagen, la poda hecha en fig. 1 y 5 no tiene la forma correcta;
En la figura 2 y 4, la poda está hecha demasiado cerca de la yema.
La poda correcta es la de la figura 3




 Cuándo podar:

Pasada la floración hay que quitar las flores -no sólo por estética, sino porque queda fruto (como un tomatito que se ve cuando la flor se seca, que es el que contiene tanta vitamina C) que le quita fuerza a la planta.


Aprovechando esto, podemos aprovechar para hacer una pequeña poda, cortar y rebajar: cortando el tallo hasta abajo en la forma indicada, siempre por encima de un botón floral.

Cuando no haya peligro de heladas realizaremos una poda más fuerte, la poda anual. Suele realizarse en enero-febrero (aunque parece contradictorio porque son fechas donde suelen producirse heladas), pero si ha brotado mucho en verano, podemos realizar la poda en otoño.

En la poda anual, se rebaja el rosal a más de la mitad de su altura original, para que salga más frondoso, pero nunca podarlo -como hacen algunos- a 10 cm. de suelo, eso es demasiado drástico y el rosal se resentirá mucho.

Como norma general, debemos quitar las ramas que crezcan hacia dentro, de manera que si mirásemos el rosal desde arriba que el centro limpio, sin ramas que se estorben, para que la luz pueda penetrar bien.

Una excepción en la poda anual. Un rosal trepador no debe someterse a este tipo de poda, sino a podas suaves.


Y por último, las temidas ENFERMEDADES:

Hay que mentalizarse de una cosa:  el rosal convive con muchas enfermedades, que son endémicas en él -hongos, pulgón. cochinilla-, pero para tranquilidad de todos, pocas veces muere a causa de ellas. Es una planta fuerte que las supera. Es difícil tener un rosal inmaculado, es fácil en cambio que lo veamos "tocado" por una cosa u otra, pero rara vez muere por ello, si le dispensamos los cuidados necesarios.

Entre los hongos, suele atacarle el OÍDIO (queda la hoja blanquecina, como si tuviera ceniza) y la ROYA (la hoja queda con manchas amarillas y herrumbre). Lo primero que hay que hacer es arrancar esas hojas -se contagia a otras- y si la flor sale mal, cortarla como hemos dicho. A veces con eso -si estamos pendiente en los primeros síntomas- se frena el avance de los hongos.

En caso de usar fungicidas (para tratar los hongos) hacerlo cada 15 días.

En cuanto a los "bichos", los pulgones y las orugas traen de cabeza a los enamorados de los rosales. (Una compañera de curso nos dio un remedio natural que ella usa con muy buen resultado: macerar tabaco para liar, hervirlo, dejarlo enfriar y pulverizarlo sobre el rosal -mata pulgón y orugas-. No nos dio las proporciones, así que habrá que ampliar la información)

En cuanto a los insecticidas, igualmente usarlos cada 15 días.
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Y aquí terminó este minicurso que dio para mucho. Al pasarlo al ordenador he disfrutado casi tanto como al escuchar a Merçe, la profesora, y es que... ¡me contagió su entusiasmo!.

Un abrazo.

PD... Si en la entrada hay alguna imprecisión es mía no de la profesora -ella se explicó estupendamente-. Si asi fuera comunicádmelo en un comentario, por favor, y lo incluiré encantada.



Multiflora, polyantas, floribundas o rosales paisajísticos
(muchas rosas en un sólo tallo, de tamaño más pequeño)



5 comentarios:

  1. Una aclaración, la última foto pertenece al tercer tipo de rosa por la flor: multiflora.... pero no hay manera de poner la foto en su sitio -se desconfigura- así que después de un par de intentos la dejo en su sitio no vaya a ser que después de escribir todo esto ¡se borre!...

    ...Madre mía,como se me dé igual de bien la poda ¡estoy apañada!...

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  2. A mi el que me mas me gusta es el que aqui llamamos comun, el que la rosa huele a talco de bebes.. es quiza el mas silvestre y comun, o al menos por aqui, pero es el mas fragante. TAmbien tengo uno de rosas pequeñitas que es como trepador que tambien huele muchisimo.. y mira, jamas le di cuidados, incluso el año pasado los corte todos a ras de suelo.. y siguen ahi.. Yo no soy mucho de ir a cursos, me gusta experimentar..sobre todo con plantas de las que tu profesora llama "comunes" Sera que como no me da miedo a que se me mueran.. con ellas nunca atiendo a razones, hago y deshago a mi antojo.
    Y justo con las que mas intento aprender, y leer.. son con las que peor me va. LLevo años.. años.. intentando que me salgan los lichis y los gojis.. Consigo que crezcan como unos 50 cm, pero al poco comienzan a secarse por las puntas de las hojas.. y se mueren.. y mira que he leido, que he intentado cuidarlos.. pues nada..

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    1. Sí, es verdad, a veces algunas plantas se nos resisten... o ¡vaya usted a saber!. A mí siempre se me han dado bastante bien, en mi casa tenía muchas y crecían frondosas hasta que hace 2 años se murieron prácticamente todas, incluso una que estaba conmigo casi 20 años ¡¡¡sí, 20 años!!!...si me descuido le hago hasta un funeral ¡qué pena me dio!. Después lo he pensado mucho y ¿sabes qué? creo que sufrieron mi mala racha -tuve un accidente de coche y una ruptura de pareja, todo al mismo tiempo-, así que me descuidé y las descuidé. Me costó levantar el ánimo y las pobres quedaron en el camino. Hoy conservo las 3 plantas que sobrevivieron y no he comprado más para casa, ya que todas las nuevas las estoy plantando en el "huerto-jardín". Un abrazo y encantada de compartir contigo cositas de plantas.

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  3. Por cierto aqui tambien tenemos Jardiland, pero es carisimo.. bueno comparando con otros viveros .Lo que me gusta de Jardiland es que tiene mucha variedad, y que esta abierto todo el año, pero por ponerte un ejemplo, hace poco me compre una lavanda.. por comprar, y me costo 6 euros, y hoy la compre en otro vivero mas cercano a mi casa, y la misma, del mismo tamaño me costo 2.50

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    1. ¡Qué cosas, aquí -en Zaragoza- está fenomenal, fenomenal de precio!. Prácticamente todas las plantas las compro aquí, las semillas, los accesorios. Hay de varios precios, en aromáticas por ej. tienes las chiquitinas a 1,25, luego a 2,40, las ecológicas a 2,60, y ya en tamaños grandes ayer mismo vi lavanda a 3,95 -y a más grande más precio, lógico-. Bueno, como ves, me sé de memoria hasta los precios es que me encanta pasear por ella y ver la inmensa variedad de flores, árboles, arbustos, etc. etc...y ¡¡¡como además admiten perros, allí paseamos León y yo, tan ricamente!!!. Bueno, a ver si en el tuyo igualan precios con jardiland-zaragoza....Ya me contarás. Un abrazo.

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